viernes, 8 de mayo de 2009

Un modelo explicativo del origen de la amenaza

Mike Davis, profesor de historia de la universidad de California, nos ayuda a descubrir los determinantes sociales de esta amenaza de pandemia de gripe aviar en su libro “El monstruo llama a nuestra puerta. La amenaza global de la gripe aviar”. Ediciones El Viejo Topo. 2006. (en ingles: “The monster at our door. The global threat of avian flu”. The New Press. New York. 2005)

Davis ofrece un modelo explicativo del origen de la amenaza, incluyendo los factores que aumentan la masa de virus en animales y población, favorecen la aparición de nuevos virus de alta letalidad y su dise

minación a escala planetaria. Los mencionaremos a continuación, pero este resumen no puede sustituir la lectura del libro que os recomiendo sinceramente.


La Revolución agropecuaria de los años 1980-90s.

La anterior pandemia por SARS confirmó que Guangdong era un epicentro excepcional de la enfermedad. Algunos expertos gripales creen que las pandemias gripales vienen de la peculiar mezcla

de agriculturas porcina y aviar, característica de la China meridional. Sin embargo, otros investigadores piensan que las condiciones ambientales necesarios para una rápida evolución gripal entre especies se dan ahora por doquier (incluida Europa y EEUU) y apuntan particularmente a los impactos ecológicos de los procesos de industrialización orientados a la exportación

de aves de corral y productos porcinos que comenzaron en los 80.

La llamada Revolución Agropecuaria fue impulsada, ante todo por la urbanización del Tercer Mundo y por una cre

ciente demanda de aves, cerdos y productos lácteos por parte de los países en desarrollo y especialmente China. Si bien los residentes urbanos del Tercer Mundo son obviamente más pobres que los de la OCDE (Organización Económica para el Comercio y el Desarrollo), invierten un porcentaje más alto de sus ingresos en proteínas animales. Los cerdos y aves de corral componen un 76% del aumento de consumo de carne en el mundo en desarrollo, y el aumento del consumo de aves de corral representa prácticamente todo el (ínfimo) crecimiento neto del consumo alimentario de los países ricos. El “suministro alimenticio” viral (aves de corral, cerdos y humanos) se ha incrementado pues de un modo espectacular.


Como ya ocurrió antes con la Revolución Verde, la Revolución Agropecuaria favoreció más a los productores empresariales que a los campesinos y a las familias de agricultores. El gigante Tyson Foods es el icono mundial de la producción industrializada de las aves de corral y de los productos agrícolas, y, la igu

al que Wal-Mart, nación en la miserable Arkansas. Tyson, que mata anualmente 2,2 millones de pollos, se ha transformado en el sistema gl

obal de una producción a gran escala que se coordina verticalmente, explota a los cultivadores contratados, practica un anti-sindicalismo visceral, produce un daño industrial gigantesco, se deshace de contaminantes ambientales río abajo y se beneficia de la corrupción política.

Estas empresas no solo son propietarias de los pollos que entrega a los criadores contratados, sino también de los huevos que empollan las aves, del alimento que está dentro de ellos, y de las plantas que

los procesan para venderlos luego a los supermercado. Desde los Ozarks en Holanda hasta Tailandia, todos los distritos agrícolas se han convertido en almacenes de aves de corral, convirtiendo a los agricultores en poco menos que guardianes custodios de los pollos. Al mismo tiempo la ganadería ha sido desvinculada de la agricultura, generándose así una nueva geografía que divorcia espacialmente la producción del grano y pienso de la cría aviar y porcina. Eso ha redundado en una extraordinaria concentración de las poblaciones de aves de corral.


Análogamente la cría porcina esta cada vez mas centralizada en ciclopedeos dispositivos operativos, a menudo aledaños de granjas de aves de corral y de los habitats tradicionales de las aves migratorios, los humedales. Desde 1993, EEUU ha rediseñado su producción porcina basándose en el método Tyson o “modelo de las aves de corral” (unidades muy grandes e industrializadas). En una década (1993-2003) el porcentaje de cerdos criados en granjas industriales con más de 5.000 animales creció del 18 al 53%, maximizándose las oportunidades para que se repliquen nuevos virus y desarrollen velocidad epidémica. Se dice que una mega-granja de cerdos en el valle de Milford, en Utah, produce más cantidad de aguas residuales que la entera ciudad de Los Ángeles.

Paralelamente el incremento del transporte porcino a grandes distancias aumentó el radio de la infección potencial. Mientras tanto la vacunación antigripal se convirtió en norma para los cerdos de crianza, favoreciendo una selección natural de nuevos tipos virales resistentes

Esta situación favorece extraordinariamente, no solo la alta concentración vírica, sino el posible salto entre especies (en el caso de la gripe aviar, entre las aves y los cerdos, y entre estos y el hombre, además de su diseminación a distancia a través de las aves migratorias o de los transportes de cerdos)

Charoen Pokphand, o el fusible y la carga explosiva

El modelo fue exportado a Asia, iniciándose en Tailandia (1970´s), donde se formó el conglomerado exportador agrícola más grande y poderoso de Asia: el Charoen Pokphand. Fundado por los hermanos inmigrantes Chia, de Guangdong. Chia Ek Chow, que cambio su nombre por Dhanin Chearavonant, lidero una corporación de más de 100.000 trabajadores y 10.000 granjeros contratados, que dependen totalmente de la empresa.

Para la mayoría de los agricultores tailandeses, la Revolución agropecuaria significó el disparo al alza de los créditos, la perdida de su independencia y la continua migración de sus hijas a los talleres de trabajo esclavo o a los burdeles. CP fue el primer inversor multinacional que puso un pie en la política de “puertas abiertas” del presidente chino Deng Xiaoping en 1976. El explosivo crecimiento de CP en Tailandia y en China, lo mismo que sus operaciones de expansión en otros 18 países, requerían enormes cantidades de “lubricantes político” (donaciones a los partidos demócrata y republicano de EEUU, nombramiento como subdirector de Comercio de Tailandia de un yerno de Chearavonant, etc). En vísperas de la plaga, Tailandia estaba gobernada por una coalición de amiguetes de las industrias de telecomunicación y agrícola.

La proximidad de fabricas gigantescas de pollos (con 50.000 aves hacinadas en una estructura de dos pisos) a múltiples pequeños productores de aves de corral al aire libre y a aves migratorias, forman el mecanismo explosivo. Las aves de corral al aire libre son un fusible, mientras que una densa población fabril es la carga explosiva. Las fábricas de CP han sido identificadas como vectores de la epidemia en el brote de gripe aviar en Vietnam en 2004.

Nota completa en:

http://weblogs.madrimasd.org/salud_publica/archive/2007/11/27.aspx

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