martes, 19 de mayo de 2009

Smithfield es protegida por el gobierno mexicano

Esta entrevista nos revela la protección a las trasnacionales por parte de un gobierno corrupto y la falta de vigilancia a las granjas industriales para poder detectar a tiempo las epidemias entre animales.

Ruben Donis, jefe de la rama de virología molecular y vacunas de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de EE.UU., declaró en una entrevista con la revista Science:

"Sabemos que es muy similar a los virus que estaban circulando en Estados Unidos y siguen circulando en Estados Unidos y que son autolimitantes, y que por lo general sólo se encuentran en los estados del medio oeste donde hay cría porcina.

Q: ¿Es de origen porcino?

R.D.: Definitivamente. Es casi equidistante a los virus porcinos de Estados Unidos y Eurasia. Y es una sola rama allá. No tiene parientes cercanos".

Durante años los científicos han sabido que los cerdos incuban y mutan los virus y muchos han advertido que las "granjas industriales" donde se mantienen grandes cantidades en mucha proximidad crean un caldo de cultivo perfecto para la rápida evolución de la enfermedad. El uso masivo de antibióticos significa que los virus buscan mutaciones resistentes a los medicamentos. En el pasado, se reportaron pocos casos de transmisión de la gripe porcina a los seres humanos, pero se ha sabido desde hace tiempo que es posible. Este virus presentó un riesgo particular debido a su contagio entre humanos.

Existe una persistente carencia de transparencia e información completa sobre la cuestión de «qué vino primero - el cerdo o la persona?" El portavoz de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO por sus siglas en inglés) Erwin Northoff desestimó la idea de que la FAO debería investigar la granja porcina de Alberta donde se detectó el primer caso de A/H1N1 en los cerdos, afirmando rotundamente: "No creo que haya necesidad alguna de que la FAO asista a los canadienses".

La preocupación es que, habiendo vendido la teoría de transmisión de persona a cerdo en el caso canadiense, cualquier indicio de infección en la granja de Veracruz será igualmente desestimado. Eso exige, por supuesto, que los ciudadanos no se percaten de la falta de evidencia científica que lo apoye y de que cualquier científico con pruebas contrarias guarde silencio.

En México ha habido una inexplicable falta de investigación seria sobre los posibles vínculos con la cría industrial de animales, y en todos los niveles los funcionarios han tratado de descartar la teoría de que los cerdos de Smithfield contribuyeron a la epidemia de la gripe. Este comportamiento sólo cala más hondo la sospecha de que los poderosos intereses de las transnacionales de productores pecuarios están siendo protegidos.

Con el caso canadiense, le apretaron las clavijas a las Granjas Carroll de Smithfield en Veracruz. El boletín de la industria "Meatingplace" informó el 5 de mayo:

"En una carta a los empleados la semana pasada, el Presidente Ejecutivo Larry C. Papa indicó que Smithfield contrató a un laboratorio independiente para llevar a cabo pruebas adicionales de sus cerdos mexicanos después que las inspecciones iniciales de la empresa y los funcionarios de salud internacionales no encontraron pruebas de la enfermedad. Dijo que los resultados serían devueltos en unos "pocos" días.

"Las autoridades del gobierno mexicano llevarán a cabo pruebas adicionales, incluyendo análisis de la secuencia genética, para determinar si alguna de las cepas de gripe están presentes. Estas pruebas tomarán unos 12 días", dijo Keira Ullrich, la gerente de relaciones con los inversionistas de Smithfield, a Meatingplace.

"Los resultados nos permitirán concluir con certeza que la cepa A(H1N1) no está presente en nuestros cerdos", dijo Ullrich en un mensaje de correo electrónico a Meatingplace.

El objetivo declarado de las pruebas, entonces, no es descubrir los posibles riesgos para la salud de la población humana, sino para confirmar una conclusión a priori justificante. Este fraseo y el esfuerzo para evitar una investigación no contratada y pagada por la empresa deja pocas dudas de que Smithfield está a la defensiva.

Asimismo, ya que la secuencia genética del virus es relativamente simple, los doce días de la línea de tiempo parecen largos. ¿Es posible que ese período incluya tiempo para el desarrollo de una estrategia de control de daños?

Si hemos aprendido algo de la crisis financiera, es que no se puede confiar en que las empresas se reglamenten a sí mismas. A pesar de que los residentes de la Ciudad de México se vieron obligados a interrumpir sus estudios, trabajo y actividades sociales para frenar la epidemia, las granjas porcinas, incluyendo la ubicada en la zona cero de la epidemia, no se les exige por ley reportar las enfermedades y a las Granjas Carroll en Perote no les han ordenado abrir sus archivos e instalaciones para realizar una inspección independiente cabal.

http://www.mdzol.com/mdz/nota/128770-La-gripe-porcina-revela-deficiencias-en-el-sistema-de-salud-p%C3%BAblica-mundial/

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