Mostrando entradas con la etiqueta analisis. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta analisis. Mostrar todas las entradas

jueves, 18 de junio de 2009

Los ciclos de las pandemias de gripe

"La gripe A puede hacerse más virulenta, por eso hay que seguirla"
"Hay que preparar al sistema sanitario ante la posibilidad de que aparezcan más"




I. OLAIZOLA José J. Navas Palacios es el director del Instituto de Salud Carlos III, único centro autorizado en España para confirmar la infección por la nueva gripe A, una enfermedad que sólo en la Unión Europea afecta a 2.096 personas.

–La OMS ha declarado la nueva gripe A como la primera pandemia del siglo XXI ¿Hasta dónde puede llegar esta enfermedad?

–La gripe es una enfermedad que se origina en los animales y pasa al humano periódicamente y causa epidemias y pandemias. Los virus virulentos para los humanos son los que proceden de las aves. Esta gripe está producida por un virus que ha recombinado mucho y tiene porciones de virus de gripe porcina, de virus de gripe aviar y de virus de gripe humana, es decir, es un virus nuevo. En algún momento, el cerdo ha hospedado su gripe junto con los virus de las otras dos y ha formado un nuevo virus que tiene los tres genomas. Afortunadamente, es una pandemia leve aunque es muy contagiosa.

–¿Por qué se le ha dado tanta importancia?

–Porque es un virus nuevo que muta frecuentemente y a veces en estas mutaciones aparecen cepas virulentas. Lo peor que podría pasar es que produjera una enfermedad grave. Pero por ahora produce una mortalidad de un 0,1 por ciento fuera de México.

–¿Puede mutar el virus y hacerse más virulento?


–Puede. Y por eso hay que estar expectantes y seguirlo.

–¿No es extraño que haya eclosionado en una temporada tan atípica como la primavera?


–No. Las epidemias de gripe son cíclicas. Cada quince años hay una gran epidemia o pandemia mundial. Porque cada quince años la población sin defensas alcanza una masa crítica y el virus anida en ellos. Y la experiencia nos hace estar alerta. La gripe española, que mató a entre veinte y cincuenta millones de personas, anduvo rondando un año de aquí para allá como una cosa leve.

–¿Y esto podría pasar ahora?


–No, creo que no. Esta será una gripe que se va a quedar a vivir con nosotros. Habrá que ampliar la vacuna que nos ponen en otoño a este virus híbrido para proteger a la población. Esta gripe sólo ha afectado a gente joven. ¿Por qué? Quizá porque los mayores estaban protegidos con las vacunaciones contra la gripe normal.

–¿Habrá que aumentar los niveles de precaución con esta declaración de pandemia?


–Ahora que hemos estudiado el virus, ya no es necesario actuar como antes, lo haremos como ante una gripe normal. Ya no se va a seguir caso por caso, sino que se analizarán muestras de distintas poblaciones. Ahora hay que preparar al sistema sanitario ante la posibilidad de que aparezcan muchos pacientes.
http://www.farodevigo.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2009061400_8_337978__Sociedad-y-Cultura-gripe-puede-hacerse-virulenta-seguirla

lunes, 8 de junio de 2009

El negocio de los laboratorios: Pandemias y pandemonium

Una desconocida cepa viral se ha expandido por el planeta. ¿De dónde salió? ¿Quiénes son sus autores y beneficiarios? Si vamos a hablar de pandemias o endemias, lo primero que deberá decirse es que la injusta distribución de las riquezas en el planeta es la principal causa de enfermedad y muerte.

Y que la pobreza es el fúnebre paisaje donde se incuban y multiplican los más feroces virus y bacterias que aniquilan al hombre por millones.

Médicos Sin Fronteras nos indica que cada 30 segundos muere un niño de malaria, es decir, más de un millón anual. Otros dos millones se lleva el dengue. ¿Y la tuberculosis? En Argentina se comprueban 14.000 casos nuevos por año. Por el Mal de Chagas muere en nuestro país un promedio de diez personas por semana y hay dos millones de afectados: es la enfermedad endémica más importante que padecemos por culpa de la vinchuca y la miseria, pero el Programa Nacional del Chagas solo cuenta para combatirlo con un presupuesto anual de 50 millones de pesos que alcanza para poco o nada, es una cifra, por ejemplo, mucho menor que los 70 millones que, de entrada nomás, se gastaron en Argentina para comprar 110.000 antivirales para combatir la gripe A (H1N1), llamada “gripe o influenza porcina”.

Frente a tantas millones de víctimas producto de enfermedades arraigadas durante décadas, ¿no asoma como exagerada la emergencia declarada ante el H1N1?

En principio, si la Organización Mundial de la Salud (OMS) convocó al alerta, es que la cosa puede ser algo mucho más seria de lo que se ve en la información diaria, y que posiblemente haya “gato encerrado”.

En 1918 una pandemia de gripe provocada por un virus parecido, mató a millones. Desde entonces, la pobreza, incubadora de gripes, siguió castigando, pero la ciencia avanzó y es casi un imposible que se repitan esas mortandades, a no ser que exista una macabra intencionalidad.

El temor cundió porque H1N1 es una cepa nueva. ¿De dónde salió? ¿De algún porcino engripado que trasmutó el virus para hacerlo transmisible al hombre, o acaso fue obra del Pandemonium? ¿Su aparición es cuestión propia de la involución de la naturaleza como consecuencia del deterioro del medio ambiente, o además es una de las tantas consecuencias de la ilimitada sed de ganancias del sistema capitalista? Es posible que haya de todo un poco. De lo único que no hay dudas es que esta gripe es un brote más de la pandemia madre: la enorme desigualdad.

El huevo de la serpiente

Pandemonium es la capital del Infierno en el poema épico “El paraíso perdido” que John Milton escribió en el siglo XVII. Para el poeta inglés se trata de la capital del infierno donde, en su cámara de conciliábulos, los demonios debaten acerca de los males que desparramarán por el mundo. Pues bien, si nos atenemos a las serias denuncias que hace rato están circulando en ámbitos científicos (pero que la mayoría de los medios de comunicación vienen obviando), el Pentágono podría compararse a ese Pandemonium ya que desde sus laboratorios de guerra biológica es factible que hayan “escapado” esas cepas virales desconocidas, atrapadas en un principio de afiebrados porcinos y convertidas luego en arma mortal.

La investigadora Lori Price (sitio web Globalresearch.ca) señala en un artículo revelador que un especialista “biodefensa” indonesio denunció el año pasado que EEUU ya podía fabricar armas biológicas en el laboratorio de Los Álamos, usando muestras de la gripe aviar enviadas por Indonesia.

El periodista Ralph Schoenman, productor del programa radial "Taking Aim" (Apuntando) que se transmite en la emisora WBAI de Nueva York, afirma a su vez que los laboratorios militarizados a lo largo de Estados Unidos han estado perfeccionando armas biológicas con los virus porcino, aviar, el asiático y otras enfermedades para las que no hay respuesta inmunológica.

"En laboratorios de nivel 4 y 5 en todo el país, las enfermedades más virulentas han sido alteradas de tal forma que no hay defensa contra ellas, y han sido arrojadas en varias partes del mundo. Se han dispersado en África, y han sido monitoreadas por militares estadounidenses", afirma Schoenman. No parece ser casual, entonces, que este “escape” del H1N1 haya comenzado en Estados Unidos y México, mucho antes de que la noticia se haya difundido.

El libro "Clouds of Secrecy" (Nubes de secretos), del profesor de políticas de Salud Pública Leonard Cole, citado por un trabajo investigativo del periodista mexicano Fernando Velásquez, documenta que por 40 años el Pentágono ha estado esparciendo billones de bacilos I en el metro de Nueva York, en las escuelas públicas de Minneapolis y Saint Louis y, en particular, en la bahía de San Francisco. En esa ciudad, los efectos fueron un incremento en un 10% de meningitis de la espina dorsal. El número de personas impactadas por el bacilo I asciende a 10 millones.

Velázquez recuerda además el libro "Matando la esperanza", donde William Bloom describe que en 1971 la central de inteligencia (CIA) proveyó a exiliados cubanos con un virus que causa fiebre porcina africana. Seis semanas después, un brote de la enfermedad obligó al gobierno cubano a sacrificar a medio millón de puercos. Diez años después la población fue atacada por una epidemia de dengue transmitida por mosquitos, que se extendió por la isla enfermando a más de 300 mil personas y matando a 158 (de los que más de un centenar eran niños menores de 15 años).

Reporta también Fernando Velázquez que documentos desclasificados en 1956 y 1958 revelan que el ejército estadounidense crió grandes cantidades de mosquitos en La Florida y en Georgia para ver si los insectos podían ser usados como armas diseminando enfermedades, y que en 1969 más de 500 estudiantes de 36 países se graduaron en cursos sobre guerra epidemiológica en la escuela de química del ejército en Fort McClellan de Alabama.

A la medida de Rumsfeld

No han sido estas revelaciones sobre la labor del Pandemonium las que difunden los medios de las trasnacionales. Sí, en cambio, aprovecharon la instancia para desatar una especie de histeria alrededor del virus porcino que está dando grandes ganancias a Donald Rumsfeld. El ex secretario de Defensa de Bush es uno de los mayores accionistas del laboratorio Gilead Sciences Inc. la firma con sede en California que fabrica y tiene los derechos de "Tamiflu", el supuesto remedio contra la influenza H1N1.

Estamos entonces ante una asociación macabra: armas biológicas, gripe porcina, laboratorios, y multimillonarios como el ex secretario de Defensa de Bush, cabeza dirigente del Pandemonium y a la vez gerente de Gilead Sciences Inc..

Hay para las trasnacionales de la medicina epidemias viables y no viables, la diferencia está en si es negocio o no. Si la enfermedad afecta a millones de miserables que no tienen para comprar medicinas y sus respectivos gobiernos no invierten para brindar salud a sus poblaciones, no interesa fabricar los fármacos que la combatan porque no es negocio, es inviable. Pero en este caso, numerosos gobiernos ya están poniendo dinero en el combate al H1N1 y se advierte que será una formidable acumulación de ganancias para algunas trasnacionales, aquellas empresas biotecnológicas y farmacéuticas que monopolizan las vacunas y los antivirales.

Los únicos fármacos que tienen acción contra el nuevo virus están patentados en la mayor parte del mundo –en Argentina esa patente está vencida- y son propiedad de dos grandes empresas: zanamivir, con nombre comercial Relenza, comercializado por GlaxoSmithKline, y oseltamivir, cuya marca comercial es Tamiflu, patentado por la Gilead Sciences de Rumsfeld, y licenciado en forma exclusiva a Roche.

Glaxo y Roche son la segunda y cuarta empresas farmacéuticas a escala mundial y las epidemias son sus mejores oportunidades de negocio.

Con la gripe aviar obtuvieron cientos o miles de millones de dólares de ganancias. Con el anuncio de la nueva epidemia en México y Estados Unidos, las acciones de Gilead subieron 3 puntos, las de Roche 4 y las de Glaxo 6, y esto es sólo el comienzo.

Alquimistas

Pero si las epidemias son negocio, las cepas virulentas que las provocan también son una resultante de la sed ilimitada de ganancias que manifiestan capitalistas agropecuarios convertidos en alquimistas que buscan el oro a través de deformaciones genéticas de especies animales.

La gripe aviar se generalizó en granjas donde los pollos son hacinados y alimentados con sus propias eses mezcladas con soja y químicos que aceleraban el crecimiento. El virus de la “vaca loca” se originó cuando a los vacunos los encerraron en perímetros pequeños y eran alimentados con productos que hacen crecer desmesuradamente sus músculos. Con los cerdos sucede exactamente lo mismo: los virus se originaron en esos galpones donde los alquimistas multiplican ganancias.

En fin, hasta que los humanos no nos pongamos de acuerdo para acabar con el Pandemonium del capitalismo, seguirán sacudiéndonos epidemias y pandemias.

miércoles, 27 de mayo de 2009

Los primeros 11 casos

27 MAY 09 | Gripe porcina en seres humanos en EEUU, 2005-2009
Descripción de 11 casos de infección por el virus Influenza A (H1)

Se describen las características clínicas y epdiemiológicas de los primeros 11 casos de infección por la triple mezcla recombinante de virus de la gripe A (H1) confirmada por laboratorio.
Dres. Shinde V, Bridges CB, Uyek TM, et al.
N Engl J Med 2009;361.

Introducción

Se considera que el ganado porcino es un tubo de ensayo que mezcla recombinantes estables de virus aviar, del cerdo y de la gripe humana con capacidad de producir cepas que pueden generar pandemias. Entre 1930 y 1990, el virus más común circulante entre los cerdos era el clásico virus de la gripe porcina A (H1N1) que sufrió mínimos cambios.

Sin embargo, a fines de 1990, surgieron muchas cepas y subtipos (H1N1, H3N2 y H1N2) del triple recombinante estable del virus de gripe porcina A (H1), cuyos genomas incluyeron combinaciones de segmentos de genes del virus de la gripe porcina, humana y aviar en manadas de cerdos de América del Norte.

Antes de 2005, los Centers for Disease Control and Prevention (CDC), recibieron uno o dos informes anuales de infección humana con el clásico virus de la gripe porcina. En 2005 el CDC identificó en los Estados Unidos la primera infección humana con el triple recombinante estable de gripe porcina A (H1). Desde diciembre 2005 hasta febrero 2009, el CDC recibió 11 notificaciones de infección humana con el triple recombinante estable de gripe porcina A (H1).

En este artículo los autores describen las características epidemiológicas y clínicas de estos 11 casos.

Métodos

Vigilancia, información y recolección de datos. La información demográfica y clínica de los 3 primeros pacientes se obtuvo antes de 2007, el año en que la infección humana con un nuevo virus de gripe A se volvió identificable y se inició una colección sistemática de información.

Como parte del proceso de información se envía un informe de vigilancia estandarizado que incluye los siguientes datos:

  • Características demográficas.
  • Enfermedades crónicas asociadas.
  • Nivel de vacunación contra la gripe estacional.
  • Signos y síntomas clínicos.
  • Resultados de las pruebas de diagnóstico de gripe.
  • Tratamiento antiviral.
  • Resultados anormales de laboratorio.
  • Evolución.
  • Exposición a cerdos y otros animales.

Toda esta información fue enviada al CDC en esta forma.

Confirmación de laboratorio.

A todos los pacientes de esta serie se les tomaron muestras de material respiratorio durante la enfermedad. En todos, menos un paciente se pudo hacer el diagnóstico de infección por virus de la gripe A que se tipificó mediante la reacción en cadena de la polimerasa transcriptasa reversa (RT-PCR). El espécimen del paciente 7 dio positivo para gripe A (H1N2).

Las muestras que no pudieron ser subtipificadas se envían a la División del laboratorio de gripe de CDC para nueva identificación y secuencia. En el CDC, se confirmaron con el empleo de RT-PCR en tiempo real y la prueba de la inhibición de la hemoaglutinación. Se investigó la mezcla de recombinantes estables de virus aviar, del cerdo y de la gripe humana

Con técnicas especiales se estableció la susceptibilidad a los agentes antivirales adamantinas (amantadina y rimantadina) y al oseltamivir y zanamivir.

Resultados

El promedio de edad de los pacientes fue de 10 años (16 meses a 48 años) y el 64% eran hombres. El paciente 3 fue parte de una familia de otros 3 miembros con sospecha de infección (no confirmada) de virus de la gripe porcina. Todos los pacientes residían en el medio oeste de los Estados Unidos.

En la mayoría de los casos hubo contacto directo o aproximación con cerdos en exposiciones, ferias o granjas. En un paciente se desconoció el tipo de contacto y otro paciente tuvo contacto con una persona sospechosa de haber tenido gripe por haber estado en contacto con cerdos. Este informe sugiere que la transmisión entre humanos es limitada.

El período mediano de incubación fue de 3,5 días (3 a 9 días).

Respecto de las características clínicas se observó lo siguiente:

  • Cuatro de los 11 pacientes tenían comorbilidades (asma, defensas inmunitarias bajas inespecíficas y eczema).

  • Tres pacientes recibieron la vacuna antiviral estacional.

  • De los 10 pacientes de quienes se obtuvo información clínica los síntomas fueron:
    Fiebre (9 pacientes).
    Tos (10 pacientes).
    Cefalea (6 pacientes).
    Dolor de garganta (6 pacientes).
    Diarrea (3 pacientes)
    Mialgia, vómitos y disnea (2 pacientes)
    Conjuntivitis (1 paciente).

El promedio de fiebre fue de 39,7°C y 4 pacientes requirieron hospitalización. En 2 pacientes la enfermedad fue grave y prolongada requiriendo asistencia respiratoria mecánica. Uno de los pacientes presentó una infección agregada por Pseudomonas y evolucionó favorablemente con antibióticos de amplio espectro y oseltamivir.

Un paciente de 26 años de edad fue internado por neumonía y sepsis y requirió asistencia respiratoria mecánica y medicación inotrópica cardíaca por hipotensión. Luego de 30 días de internación y tratamiento con antibióticos de amplio espectro y oseltamivir, fue dado de alta.

Los 11 pacientes, incluyendo los hospitalizados, se recuperaron favorablemente. Los estudios de laboratorio dieron como hallazgo común leucopenia y un paciente tuvo trombocitopenia.

El CDC confirmó que todos los pacientes tenían mezclas recombinantes estables del virus A (H1) aviar, del cerdo y de la gripe humana. Diez de los 11 pacientes estaban infectados con el subtipo H1N1 y el paciente restante con el subtipo H1N2.

Todos los virus aislados en esta serie fueron susceptibles a las adamantinas (amantadina y rimantadina) y a los inhibidores de la neuraminidasa (oseltamivir y zanamivir).

Discusión

En este informe, los autores describen las características clínicas y epdiemiológicas de 11 casos de infección por la triple mezcla recombinante de virus de la gripe A (H1) confirmada por laboratorio. Estos casos fueron denunciados en los Estados Unidos antes de la actual epidemia de gripe procina A (H1N1).

La exposición de los pacientes a cerdos o a su medio ambiente varió ampliamente y casi la mitad de los enfermos no llegaron a tener contacto directo con estos animales.

El período mediano de incubación fue de 3,5 días (3 a 9) y en general fue más prolongado que el período de incubación de la gripe estacional.

Los signos y síntomas más frecuentes no se diferencian de la gripe común, pero en algunos casos se presentaron cuadros de afección severa de las vías respiratorias que son infrecuentes en la gripe común.

Si bien todos los pacientes se recuperaron, el espectro de gravedad fue muy amplio. La evolución final favorable de los pacientes se debió a la mejoría en la vigilancia viral, las posibilidades de aplicar métodos de diagnóstico específicos y el tratamiento precoz y adecuado.

La información filogenética indica que más de un linaje triple mezcla de recombinantes de virus de la gripe A (H1) es responsable de las epidemias desatadas en Estados Unidos y México.

Se deben tomar precauciones especiales en las zonas donde abunda el ganado porcino.

De todo lo expuesto surge que la posibilidad de una pandemia es una amenaza real y por lo tanto, durante los períodos de interpandemia, todas las infecciones humanas virales por gripe porcina, incluso las que parecen ser leves, merecen una investigación exhaustiva para establecer los riesgos clínicos y epidemiológicos en los seres humanos.

http://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=60000

miércoles, 20 de mayo de 2009

Granjas Carroll de México SA, negro historial

por regina martínez/ apro
09 Febrero 2006
* Denuncian grave contaminación ecológica en Veracruz
* En EU se le acusó de más de 22 mil violaciones ambientales
Jalapa, Ver., 8 de febrero (apro).- La estadunidense compañía Smithfield ya opera en esta entidad, sin embargo, su historial está marcado por castigos judiciales que vienen desde 1985.
Justo en esa época, la firma fue expulsada de Carolina del Norte, luego que un juez le impuso el castigo civil más grande por violación al “Acta del agua limpia del río Pagan”, en el estado de Virginia.
Posteriormente, en 1996, los directivos de Smithfield fueron sancionados por falsificar y destruir muestras, así como por descarga intencional de agua tóxica en el río Pagan, acciones que resultaron en una sentencia de 18 meses de prisión y una sanción de 12.6 millones de dólares, refirió el diputado perredista Atanasio García Durán.
No obstante el oscuro historial de Smithfield Company --recientemente el estado de Virginia acusó a la empresa por más de 22 mil violaciones ambientales--, bajo la denominación de “Granjas Carroll”, y con la anuencia de las autoridades estatales, se vino a instalar en el Valle de Perote, cercano a la capital del estado.
Granjas Carroll de México SA, explicó el legislador perredista, es una empresa estadunidense dedicada a la industria porcícola, y mantiene vinculación con la transnacional Smithfield Company, cuyos antecedentes en este país también han sido negativos, como sucedió en Puebla y ahora se repite en Veracruz.
A través de la petición de pobladores de varias comunidades de los municipios de Jalacingo y Perote -- donde operan estas granjas desde mediados los noventa--, el legislador se dio a la tarea de investigar la problemática social y ambiental de esa región veracruzana, ya que le reportaron afectación de lagunas, mantos acuíferos y tierras dedicadas a la agricultura.
Suman 42 los criaderos "Es un grave problema ecológico el que está causando esta empresa", subrayó, ya que ha invadido el Valle del Cofre de Perote con 42 sitios o centros de naves, donde se producen 800 mil cabezas de cerdos, lo que ha originado una sobreexplotación de los mantos acuíferos, aunado a que ahí mismo son arrojados “desechos sobre desechos”.
Es decir, explicó, "el agua con que bañan a los cerdos, revuelta con excremento, orina, desechos químicos y antibióticos es arrojada a las lagunas, filtrándose y reciclándose en el subsuelo", y pese a que los directivos de Granjas Carroll pretextan que cuentan con tecnología que impermeabiliza y no permite la filtración, "eso es una falacia".
Evidentemente, aseguró, "no hay tal capa, y sí filtración de aguas negras que parecen petróleo, las cuales incluso están a cielo abierto y desprenden un olor insoportable".
Por la explotación intensiva que promueve esta industria, dijo, "muere un gran número de cerdos.
Estimo al menos 20 animales diarios por nave", cuerpos que son depositados en la parte trasera de las 1 de 2 granjas. "Tienen fosas completamente llenas y ahí se descomponen, bajo nubes de moscas y larvas".
Detalló que durante el recorrido que realizó apenas este martes con el delegado de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), Francisco Briceño Cortés, y pobladores de las comunidades afectadas, se suscitó un altercado con el personal de vigilancia de la empresa, que trató de impedir la inspección de las áreas aledañas a las granjas.
Debido a ello, en conferencia de prensa, los directivos de esta empresa, representada por el gerente de relaciones públicas, Tito Tablada, presentaron una denuncia ante la Fiscalía Especializada en Delitos Cometidos por Servidores Públicos, de la Procuraduría local, en contra de Atanasio García Durán, por el supuesto delito de abuso de autoridad.
Según el representante de Granjas Carroll, "pese a que el 9 de diciembre habíamos invitado al diputado a visitar las instalaciones, no llegó a la cita, y después nos enteramos que ese mismo día había ingresado sin autorización y con vehículos".
Por su parte, el asesor jurídico de la empresa, José Vargas Ruiz, refirió que independientemente de que García Durán haya sido invitado o no a ingresar a las instalaciones de Granjas Carroll, "la manera en que lo hizo violenta el marco legal, de manera que al hacer caso omiso de las disposiciones, se procedió a denunciarlo".
Vigilancia de Profepa
Sin embargo, el legislador apuntó que en el recorrido realizado con la Profepa, "se constató lo denunciado", y aseguró que nunca ingresaron a las instalaciones de la empresa, "porque para tener testimonios no se necesita entrar, eso está alrededor y en la parte trasera; desde el exterior tomamos las evidencias".
Durante el recorrido que hicieron por varios poblados para entrevistarse con los vecinos, mencionó, "nos persiguió uno de los vigilantes de las granjas, y así llegamos a Totalco, donde nos reuniríamos con un grupo de afectados a la orilla de la carretera. Luego aparecieron tres guardias, uno de ellos blandiendo un garrote y, a manera de intimidación, comenzaron a grabarnos".
Ahí se dio el altercado, cuando los pobladores exigieron a los empleados de la empresa que se identificaran.
"Les pidieron dejaran de filmar, no lo hicieron y se dio un jaloneo, sobre todo cuando uno de ellos amenazaba a la gente con el garrote. Los agresores fueron ellos y no nosotros, que simplemente estábamos haciendo uso de nuestros derechos constitucionales".
Insistió en que pese a la demanda, continuarán denunciando “esta agresión física, el bloqueo a nuestros derechos de reunión y, sobre todo, el daño ambiental que se está ocasionado a la zona".

martes, 19 de mayo de 2009

Smithfield es protegida por el gobierno mexicano

Esta entrevista nos revela la protección a las trasnacionales por parte de un gobierno corrupto y la falta de vigilancia a las granjas industriales para poder detectar a tiempo las epidemias entre animales.

Ruben Donis, jefe de la rama de virología molecular y vacunas de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de EE.UU., declaró en una entrevista con la revista Science:

"Sabemos que es muy similar a los virus que estaban circulando en Estados Unidos y siguen circulando en Estados Unidos y que son autolimitantes, y que por lo general sólo se encuentran en los estados del medio oeste donde hay cría porcina.

Q: ¿Es de origen porcino?

R.D.: Definitivamente. Es casi equidistante a los virus porcinos de Estados Unidos y Eurasia. Y es una sola rama allá. No tiene parientes cercanos".

Durante años los científicos han sabido que los cerdos incuban y mutan los virus y muchos han advertido que las "granjas industriales" donde se mantienen grandes cantidades en mucha proximidad crean un caldo de cultivo perfecto para la rápida evolución de la enfermedad. El uso masivo de antibióticos significa que los virus buscan mutaciones resistentes a los medicamentos. En el pasado, se reportaron pocos casos de transmisión de la gripe porcina a los seres humanos, pero se ha sabido desde hace tiempo que es posible. Este virus presentó un riesgo particular debido a su contagio entre humanos.

Existe una persistente carencia de transparencia e información completa sobre la cuestión de «qué vino primero - el cerdo o la persona?" El portavoz de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO por sus siglas en inglés) Erwin Northoff desestimó la idea de que la FAO debería investigar la granja porcina de Alberta donde se detectó el primer caso de A/H1N1 en los cerdos, afirmando rotundamente: "No creo que haya necesidad alguna de que la FAO asista a los canadienses".

La preocupación es que, habiendo vendido la teoría de transmisión de persona a cerdo en el caso canadiense, cualquier indicio de infección en la granja de Veracruz será igualmente desestimado. Eso exige, por supuesto, que los ciudadanos no se percaten de la falta de evidencia científica que lo apoye y de que cualquier científico con pruebas contrarias guarde silencio.

En México ha habido una inexplicable falta de investigación seria sobre los posibles vínculos con la cría industrial de animales, y en todos los niveles los funcionarios han tratado de descartar la teoría de que los cerdos de Smithfield contribuyeron a la epidemia de la gripe. Este comportamiento sólo cala más hondo la sospecha de que los poderosos intereses de las transnacionales de productores pecuarios están siendo protegidos.

Con el caso canadiense, le apretaron las clavijas a las Granjas Carroll de Smithfield en Veracruz. El boletín de la industria "Meatingplace" informó el 5 de mayo:

"En una carta a los empleados la semana pasada, el Presidente Ejecutivo Larry C. Papa indicó que Smithfield contrató a un laboratorio independiente para llevar a cabo pruebas adicionales de sus cerdos mexicanos después que las inspecciones iniciales de la empresa y los funcionarios de salud internacionales no encontraron pruebas de la enfermedad. Dijo que los resultados serían devueltos en unos "pocos" días.

"Las autoridades del gobierno mexicano llevarán a cabo pruebas adicionales, incluyendo análisis de la secuencia genética, para determinar si alguna de las cepas de gripe están presentes. Estas pruebas tomarán unos 12 días", dijo Keira Ullrich, la gerente de relaciones con los inversionistas de Smithfield, a Meatingplace.

"Los resultados nos permitirán concluir con certeza que la cepa A(H1N1) no está presente en nuestros cerdos", dijo Ullrich en un mensaje de correo electrónico a Meatingplace.

El objetivo declarado de las pruebas, entonces, no es descubrir los posibles riesgos para la salud de la población humana, sino para confirmar una conclusión a priori justificante. Este fraseo y el esfuerzo para evitar una investigación no contratada y pagada por la empresa deja pocas dudas de que Smithfield está a la defensiva.

Asimismo, ya que la secuencia genética del virus es relativamente simple, los doce días de la línea de tiempo parecen largos. ¿Es posible que ese período incluya tiempo para el desarrollo de una estrategia de control de daños?

Si hemos aprendido algo de la crisis financiera, es que no se puede confiar en que las empresas se reglamenten a sí mismas. A pesar de que los residentes de la Ciudad de México se vieron obligados a interrumpir sus estudios, trabajo y actividades sociales para frenar la epidemia, las granjas porcinas, incluyendo la ubicada en la zona cero de la epidemia, no se les exige por ley reportar las enfermedades y a las Granjas Carroll en Perote no les han ordenado abrir sus archivos e instalaciones para realizar una inspección independiente cabal.

http://www.mdzol.com/mdz/nota/128770-La-gripe-porcina-revela-deficiencias-en-el-sistema-de-salud-p%C3%BAblica-mundial/

lunes, 18 de mayo de 2009

Participa en la investigación del virus H1N1

Este es un correo que nos mandaron, nos invita a participar en un cuestionario electrónico elaborado por el Sistema de Monitoreo para Enfermedades Respiratorias de la UNAM. Todas las participaciones son anónimas, y ayudan a prevenir y controlar brotes de estas enfermedades. Además, puedes ver los resultados conforme se van generando.


Hola!!

Como saben, Antonio Lazcano, Arturo Becerra, Daniel Piñero y otros investigares más recientemente demostraron, la cepa AH1N1 tiene una tasa de mutación rápida, y podría obtener una resistencia a los antivirales si estos son usados de manera indiscriminada.
Un grupo de investigadores de la UNAM desarrolló una página de internet para contribuir a monitorear la distribución de la influenza en la población mexicana entra a:

http://reporta.c3.org.mx

La forma en que funciona es muy simple: después de registrarse (anónimamente), el usuario llena dos cuestionarios muy breves. El primero sirve para conocer su perfil demográfico y se llena sólo una vez, en cosa de dos minutos. El segundo pedimos que se llene semanalmente y sirve para conocer su estado de salud: si no tiene síntomas respiratorios, el usuario sólo reporta eso y sale del cuestionario. Si tiene síntomas, le toma cerca de un minuto dar algunos detalles y a cambio recibe una valoración preliminar de su condición.

Los datos que se van juntando irán conformando una curva de incidencia que está visible en la página. Como apenas estamos empezando el monitoreo, nuestra curva es muy modesta, pero conforme aumente la participación la iremos viendo crecer (o no, ¡ojalá!).

La participación de todos es importantísima para el éxito del proyecto y nos va a permitir evaluar la incidencia de infecciones repiratorias (y de la influenza) después de la vuelta a la seminormalidad en el país. ¡Por favor regístrense y pasen la voz!

Buena vida!

Suerte!

jueves, 14 de mayo de 2009

Verdades y mentiras sobre la gripe porcina

Arnaldo Zenteno S.J.*
END - 19:13 - 13/05/2009

La gripe porcina o cochina ahora tiene un nombre “limpio” e inofensivo: Gripe A/H1 N1.Ya no se llama gripe porcina, pues los cerdos son cochinos. Pero este nombre “limpio” del A/H 1 N1 tapa una sucia realidad: que la gripe se originó en voracidad de las fincas transnacionales como la situada en Veracruz, México. Se trata de una explotación industrial de miles de cerdos hacinados y enclaustrados en almacenes llenos de excrementos, con una atmósfera infecta y calurosa. Y el contacto entre cerdos, aves de criadero y silvestres y microbios humanos, todo esto es el mejor caldo de cultivo para el brote y la combinación de cepas de los virus.

Al llamar la epidemia A/H1 N1 se desvincula a estas empresas de la cría industrial de cerdos, de ser los causantes de la epidemia. El precursor más cercano del virus de influenza porcina se detectó en granjas de Estados Unidos ya en 1998 (¡) recombinado con virus de gripe aviar y humana. (Silvia Riberio, La Jornada mayo 2009)
La gripe Porcina puede ser mortal para los humanos pero no es igual para todos. Esta gripe es muy selectiva pues mata más a los pobres, y esto es reflejo de nuestra realidad: 2 personas muertas en Estados Unidos y 49 en México. Este hecho real tapa otro hecho: Que una gran mayoría de los mexicanos son pobres, no están tan bien nutridos como los rollizos gringos y muchos mexicanos no tienen buena atención médica ni medicinas a su alcance. Y añadamos que en el D.F. la contaminación ambiental es extrema y sin duda favorece las enfermedades bronquiales. Una pregunta clave es ¿por qué algunos humanos somos tan vulnerables y otros no tanto?
La gripe porcina viaja en avión, y así selectivamente en Primera Clase o en Turismo puede llegar de México hasta China o a España o a Argentina. Pero ese hecho tapa otra realidad; y es que en México esa gripe también viaja en metro y en burro o caballo y puede llegar y ya llegó hasta Chiapas.

La enferma llegó tarde al Hospital y por eso se murió de la gripe porcina. Pero esa realidad tapa otra realidad: Que son los hospitales bien equipados y las medicinas adecuadas las que han llegado tarde a las zonas más pobres.

Esta enfermedad es peligrosa, y lo es si no se atiende bien y a tiempo. Pero un articulista decía tal vez con razón que son más peligrosos los cerdos de traje… o sea todos los que se enriquecen con las enfermedades de los pobres. Pensemos en los grandes laboratorios que tienen la exclusividad de los antivirales, y en el caso del Sida de los retrovirales, y también de la comercialización de las vacunas.

La gripe porcina es una gripe que se puede trasformar en epidemia o en pandemia. Pero ese hecho y ese peligro tapa otro hecho más grave: que la epidemia del lucro y de la ganancia sin medida es mortal y no es que pueda ser pandemia, sino que ya lo es en todo el mundo. Pensemos de nuevo en los 4 grandes laboratorios que poseen los antivirales y de las vacunas.

Cuba injustamente discrimina a los mexicanos, al suspender los vuelos procedentes de México, pero ese hecho real tapa otro hecho más grave y del cual Cuba tiene que defenderse: De acuerdo a informes desclasificados Cuba ha sido víctima de agresiones químicas y bacteriológicas de parte de la CIA en 1961-62, y en 1981 Cuba se vio afectada por un dengue particularmente virulento y se cree que fue fruto de una operación norteamericana encubierta. Por todo esto y por su grave situación económica Cuba con razón tomó medidas preventivas más estrictas.

Se afirma que el gobierno mexicano llegó a tiempo y ha actuado muy correctamente, y por eso la gripe porcina no ha llegado a ser epidemia. Esto último es cierto, pero en gran parte se debe a la disciplina con que la mayor parte de la población ha tomado las medidas preventivas. Pero este hecho tapa otro hecho muy grave que desde los años 50 en México se cerraron centros muy importantes de investigación de epidemias y que en los 90 ya México había sido advertido por la OMS del peligro de este tipo de epidemias. Y tapa otro hecho grave: que desde enero-febrero brotó en la Gloria (¡qué Gloria!) Veracruz el 1er. brote de esta epidemia, y hasta abril se dio la señal de alerta general.

El gobierno mexicano subsidia con mil millones de pesos a los criadores industriales para que se repongan de las pérdidas económicas de la epidemia que ellos provocaron. No la provocaron los criaderos campesinos con sus pocos cerdos y separados unos de otros. Se premia a los que la provocan (Silvia Ribeiro, la Jornada).

La gripe porcina-cochina es grave, pero mientras ponemos nuestra atención en ella, se olvida o pasa a segundo plano el hambre del pueblo y la crisis económica mundial causada por los más poderosos capitalistas y sus inhumanos principios: el Lucro, y el dios del libre comercio sin límites.

Con naturalidad se anuncia que se gastan trillones de dólares (miles de miles de millones de dólares-algo que escapa a la imaginación) para “salvar” al sistema financiero capitalista corrupto. Con naturalidad se habla del buen servicio y de las ganancias millonarias de las compañías farmacéuticas. Y simultáneamente se dan unas “limosnas” para proyectos serios de agua potable, equipamiento adecuado y medicinas para los hospitales de los países más pobres del Tercer Mundo.

La desigualdad, pobreza e injusticia. Por último es verdad que son muy importantes y necesarias las medidas inmediatas de prevención de la epidemia, pero hay que ir a la raíz, a las causa. Por un lado está la voracidad de las granjas transnacionales, el macronegocio de la comercialización de las medicinas y de las vacunas. Pero por otro lado está la desigualdad, la pobreza, la desnutrición, las condiciones tan negativas ambientales y de higiene y de los sistemas de salud. De fondo esto nos hace tan vulnerables.

Como cristianos nos toca participar activamente en todas las medidas preventivas, e irnos apropiando de la medicina natural preventiva, pero también nos toca trabajar --junto con otros-- por erradicar la vulnerabilidad que proviene de la injusticia. Tenemos que denunciar las causas de esta epidemia. Lo que en verdad es sucio, porcino o cochino, no son los cerdos, sino la tremenda injusticia de este sistema capitalista neoliberal salvaje y totalmente inhumano. Y dentro de esta situación luchemos por crecer en la solidaridad: todos nos preocupamos de todos, todas-todos disciplinadamente asumimos las medidas preventivas y ojalá todas y todos asumamos un compromiso más serio por erradicar la pobreza y la injusticia. Y todo esto vivido con pasión y con esperanza.

*Mesa de Participación Ciudadana
Comunidades Eclesiales de Base (CEB)

miércoles, 13 de mayo de 2009

Científicos tras los secretos de la nueva gripe

DIEGO CEVALLOS. MÉXICO .-Científicos del mundo buscan descifrar el virus A/H1N1 y elaborar una vacuna, mientras otros rastrean su origen para combatirlo con eficacia.

porc3.jpg

Análisis microscópicos indican que la cepa bautizada inicialmente como porcina es un subtipo del virus de influenza tipo A, que contiene material genético de cepas porcina, humana y aviar, que mutan y se recombinan fácilmente. Esto lo vuelve potencialmente peligroso.

El laboratorio de microbiología de la Agencia de Salud Pública de Canadá dio un paso adelante al anunciar el 6 de mayo que había decodificado la secuencia genética de tres muestras del A/H1N1 tomadas en ese país y en México.

“Este virus ya existía. Ha venido mutando y seguirá mutando. Mi hipótesis es que estamos frente a varios subtipos del A/H1N1”, dijo a Tierramérica el neumólogo Fernando Cano, ex director del estatal Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias de México (INER).

porc4.jpgHay casos documentados de influenza porcina en humanos desde 2005, entre ellos uno no mortal que contagió a 12 personas en una feria de cerdos en el nororiental estado estadounidense de Ohio, indicó Cano, coordinador de la cátedra de bioética y medicina clínica patrocinada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

Los análisis a esas personas revelaron que 60 por ciento de ellas tenían anticuerpos contra esa influenza, relató Cano, ex director de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Según Cano, el virus de Ohio sería uno de los antecesores del actual.

por2.jpg

Eduardo Sada, jefe de investigaciones en microbiología del INER, ubica la génesis del A/H1N1 aún antes de 2005. Hay reportes científicos de 1957 y de 1977 sobre gripes porcinas en humanos, dijo a Tierramérica.

“Seguramente el virus original y el actual circularon en baja proporción desde hace varios años” hasta que “algo que aún desconocemos” los activó y generó entonces la epidemia, declaró.

Asegurar que en México se originó este subtipo A/H1N1, cuya presencia se extiende por más de 20 países, es de momento sólo especulación, coincidieron Cano y Sada.

El primer caso confirmado del nuevo virus se ubicó en la pequeña y pobre comunidad de La Gloria, en el sudoriental estado mexicano de Veracruz. Entre mediados de marzo e inicios de abril se registró allí, a unos 10 kilómetros de una granja de cerdos, un raro brote de influenza que afectó a 600 personas.

Muestras médicas de los enfermos de La Gloria se enviaron a laboratorios en Estados Unidos y Canadá. En una de ellas, la de un niño de cinco años que presentó síntomas el 1 de abril y se curó con medicamentos no especializados, se detectó el nuevo virus, dijo un reporte difundido el 23 de abril.

Ese mismo informe, del Laboratorio Nacional de Microbiología de Canadá, confirmó que una mujer fallecida de neumonía el 13 de abril en el sureño estado mexicano de Oaxaca y que al parecer no había tenido ningún contacto con La Gloria, también había contraído el virus.

Pero no eran los únicos casos. En California, limítrofe con México, había otros contagiados.

En San Diego, el 30 de marzo un niño cayó en cama con una enfermedad respiratoria “atípica”, pero se curó sin mayores problemas.

Algo similar sucedió poco después con una niña en la localidad vecina de Imperial.

El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de Atlanta, en el sudoriental estado de Georgia, revisó muestras de ambos y confirmó la presencia del nuevo A/H1N1.

En 1999, personas jóvenes y cerdos murieron en Malasia atacadas por un extraño virus.

Se pensó que se trataba de “encefalitis japonesa”, que se transmite por un mosquito que pica a cerdos y humanos.
http://www.rdnoticias.com/absolutenm/templates/?a=1027&z=31

martes, 12 de mayo de 2009

Cuando el silencio no es salud

El brote de influenza del tipo A H1N1 en México puso de manifiesto las grietas del sistema sanitario de ese país y de una comunidad científica muda –o con respuestas ambiguas– ante una sociedad ávida de información fehaciente. Para conocer más de cerca la situación actual en el país azteca, escribe Arturo Barba, periodista científico mexicano.

Por Arturo Barba * Desde Mexico, DF

La emergencia mundial detonada desde México por la epidemia de influenza causada por el virus A H1N1 ha exhibido el mar de contrastes y absurdos que dominan al país azteca. Por un lado, el presidente, Felipe Calderón, exclama que México “ha defendido a toda la humanidad” de la propagación del virus de la influenza, “al actuar con firmeza y prontitud”, pero por otro se exhibieron las carencias científicas y médicas, ya que México fue incapaz de detectar al virus en su propio territorio hasta ocho días después de detonada la emergencia (el 23 de abril).

Durante esos días iniciales de la emergencia, todas las muestras eran analizadas por especialistas del Laboratorio Nacional de Microbiología de la Agencia de Salud Pública de Canadá (www.nml lnm.gc.ca) y del Centro de Control de Enfermedades de Estados Unidos (www.cdc.gov/spanish). El resultado fue una lenta y desarticulada respuesta de las autoridades de salud.

Los constantes y sistemáticos recortes presupuestales para la ciencia y la tecnología en los últimos siete años han impedido el montaje de laboratorios epidemiológicos clase 3 que permitirían identificar el virus. México destina sólo el 0,35 por ciento de su PBI a ciencia y tecnología, del cual casi una sexta parte se invierte en investigaciones en el campo de la salud.

El A H1N1 ha resultado menos letal de lo que se esperaba; hasta ahora se han reportado sólo 942 casos de A H1N1 en todo el país, 42 de ellos han fallecido (24 mujeres y 18 hombres), cifras casi insignificantes si se compara con las 3500 muertes que ocasionó la influenza humana estacional entre 2007-2008.

De haber sido más letal el virus, la catástrofe sería aún más lamentable pues el sistema de salud colapsó en los primeros cinco días y gran parte de la comunidad científica mexicana quedó paralizada, al igual que otros sectores de la población.

EN TODO LADOS SE CUECEN HABAS

Pero la falta de laboratorios no es el único problema. Por ejemplo, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (www.conacyt.mx) rechazó el año pasado apoyar proyectos de investigación sobre virus respiratorios (incluido la influenza) de un grupo de investigadores encabezado por Daniel E. Loyola y Andreu Comas, de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí.

A este mismo grupo de investigadores, la Comisión Federal para la Protección de Riesgos Sanitarios (www.cofepris.gob.mx) les negó en 2008 el permiso de importación del reactivo Quick Vue A+B, que ahora el gobierno mexicano está importando por toneladas.

“Seguramente, a partir de esta experiencia esta línea de investigación se convertirá en una nueva moda y algunos grupos que no son especialistas recibirán recursos”, lamenta Andreu Comas. El gobierno federal destinó poco más de 100 millones de dólares para equipar, urgentemente, seis laboratorios de alta especialidad para poder realizar los diagnósticos.

“Hemos comprado equipo de diagnóstico para montar seis laboratorios y estamos trayendo especialistas de Canadá y Estados Unidos –informó el 27 de abril José Angel Córdova, ministro de Salud de México–. Estarán listos en los próximos días y se localizarán en los institutos nacionales de Enfermedades Respiratorias, de Nutrición y de Salud Pública, así como en los laboratorios estatales de salud pública en el puerto de Veracruz y en Acapulco, Guerrero.”

(...)

La confusión se apoderó de la población, pues las conferencias de los funcionarios de salud (dos al día) no brindaban información precisa, y los científicos tampoco informaron a la sociedad. Spots promocionales en radio y televisión piden a la población acudir a cualquier centro de salud u hospital ante cualquier síntoma: dolor de cabeza, fiebre alta, y tos, etc.

Inmediatamente, la sociedad capitalina abarrotó los 220 centros de salud y 28 hospitales del gobierno de la ciudad y los más de 600 hospitales federales. Miles de personas se aglutinaron en las salas de urgencias, que han hecho evidente la incapacidad del sistema de salud de México, que en situaciones normales sólo puede atender al 50 por ciento de la población y que, ante la crisis sanitaria por la gripe porcina, colapsó sin remedio.

En los centros de salud y los hospitales no se aplicó ninguna medida sanitaria, por ello, en las salas de urgencias se aglutinan hasta 300 y 400 personas que tienen que esperar horas para ser atendidas; si entre ellas hay alguna con influenza A H1N1, estaríamos ante un foco potencial de contagio.

SILENCIO DE RADIO

Ante esta situación, ni la Academia Mexicana de Ciencias (AMC) (www.amc.unam.mx) ni la Academia Nacional de Medicina (www.anmm.org.mx) –organizaciones no gubernamentales de científicos–, ni la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), informaron de manera inmediata a la sociedad mexicana sobre lo que es un virus, una epidemia, medidas sanitarias y otros aspectos básicos que la población requería saber al momento.

“Es una situación inexplicable la falta de respuesta de las instituciones científicas mexicanas –dijo con sorpresa Octavio Paredes, ex presidente de la AMC–. Los científicos no supimos responder a la necesidad apremiante de la sociedad mexicana, no nos solidarizamos con ella.”

El gobierno federal controló férreamente la información y la mayoría de los científicos especialistas en virología, epidemiología, gripe porcina, e infectología que trabajan para los Institutos Nacionales de Salud –que dependen del Ministerio de Salud– o de la UNAM tiene prohibido dar entrevistas si no se tiene antes la autorización de las oficinas de comunicación social.

Entre el 23 y el 29 de abril, varios medios solicitaron entrevistas con expertos de la UNAM y de los Institutos Nacionales de Referencia Epidemiológica y de Enfermedades Respiratorias, pero hasta ahora no han sido respondidas las solicitudes. Los investigadores que fueron consultados en sus teléfonos particulares prefirieron no responder por temor a contravenir las instrucciones institucionales.

Nota completa en:

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/futuro/13-2139-2009-05-09.html

lunes, 11 de mayo de 2009

Publicaciones científicas esperaban que epidemia de influenza porcina emergiera de granjas industriales

Orden y asepsia, sólo aparentes.2 mayo 2009. Una revisión de la literatura científica, realizada por El Poder del Consumidor, es reveladora. Se confirma que existía toda la evidencia para considerar que el virus aviar se podía recombinar en el cerdo, se sabía que las personas en contacto con cerdos son especialmente susceptibles a tener influenza porcina y se sabía que había que vacunar a los trabajadores de las granjas contra la influenza porcina. Sin embargo, ni la empresa Smithfield Foods, la mayor del mundo en producción de carne de cerdo, ni el gobierno mexicano tomaron medidas para monitorear las granjas industriales en nuestro país.

"El asunto de que la influenza porcina se podía recombinar y tener potencial pandémico se sabía desde 1988; además, desde 1994 se hablaba de que la influenza aviar se podría recombinar con la influenza porcina y convertirse en pandemia. Un estudio de 2006 sobre trabajadores porcícolas en EUA alerta del riesgo de que estos trabajadores tengan gripe porcina y recomienda que estén contemplados en estrategias de vacunación específicas", comentó Guiomar Melgar, asesora en alimentos de El Poder del Consumidor.

La investigación "Bases Moleculares para la Generación en Cerdos de Virus de Influenza A con Potencial Pandémico", publicada en el Journal of Virology de 1998, advirtió que "las observaciones biológicas y genéticas sugieren que los cerdos pueden servir como receptáculos de mezcla para la generación de influenza A, similar con aquellos responsables de las pandemias de 1957 y 1968".

Otro artículo publicado en Clinical Infectious Diseases (2007) advierte sobre la amenaza de las granjas factorías de cerdos y concluye: "La exposición ocupacional a los cerdos incrementa en alta medida el riesgo de los trabajadores a la infección por influenza porcina. Los trabajadores de las granjas deben ser incluidos en estrategias de inmunización".

Los estudios científicos alertaron que el virus de la influenza aviar podría entrar en los cerdos y que los trabajadores podrían ser infectados por la influenza porcina, todo el escenario de lo que ahora ocurre y que la empresa Smithfield Foods, al parecer, evitó enfrentar con las consecuencias que ahora conocemos.

El manual de buenas prácticas de manejo de granjas porcinas (www.cmp.org) no hace mención al problema sanitario de la influenza. Todo indica que no existe una norma oficial mexicana (NOM) para regular las medidas de seguridad en las granjas. Están regulados el transporte, la matanza y el rastro, pero no el manejo en las granjas.

Smithfield Foods ha sido denunciada en diversas ocasiones en los Estados Unidos, así como en las comunidades aledañas a una de sus mayores plantas del mundo, en la región de Perote, Veracruz, donde se levantó un movimiento de protesta contra la contaminación que la planta está generando. El movimiento no sólo no fue atendido sino además reprimido. Ni la Profepa, ni la Sagarpa, ni la Secretaría de Salud, actuaron a favor de la población.

Las autoridades sanitarias han reconocido que la epidemia que surgió en marzo y que el primer caso registrado de influenza porcina en México fue de un niño de la comunidad de La Gloria, coincidentemente a pocos kilómetros de Granjas Carroll.

La hipótesis de que el origen de la epidemia pudo darse en esas granjas no es aventurada. El propio director general de Vigilancia Epidemiológica y Control de Enfermedades de la Secretaría de Salud, como señala Miguel Ángel Granados Chapa, se aventuró a dar una "explicación de por qué habría surgido en La Gloria el virus que tanto estremece a los mexicanos. Dijo que la zona es expulsora de migrantes que vuelven a su lugar de origen en Semana Santa, y que en ese mismo lapso hubo quienes vacacionaron en la comarca y que unos y otros podrían haber llevado consigo el virus".

"Nos preocupa que la OMS haya rebautizado lo que se llamó internacionalmente como ‘influenza porcina’, para nombrarla ‘Influenza Humana’. Interpretamos esta acción de la OMS como medida de protección a esta industria en vez de lo que debería hacer ese organismo: criticar las formas de producción de carne, huevo y leche, en las cuales está el origen de estas epidemias", señaló Alejandro Calvillo, director de El Poder del Consumidor.

.

El lado oscuro de Smithfield Foods

La primera planta empacadora de Smithfield se abrió en el pequeño poblado del mismo nombre en Virginia, EUA, en 1936. Bajo la dirección de Joseph W. Luter III, hijo de uno de los fundadores, quien estuvo en el cargo hasta 2006, la empresa realizó una agresiva campaña de compra de las empresas competidoras. Un momento clave fue en 1987 cuando hizo sociedad con Carroll’s Food, el quinto productor de carne de cerdo en los EUA. De esta manera comenzó una integración vertical desde la producción de la carne hasta el procesamiento y la comercialización.

En 1990, Luter III buscó dar un paso más: lograr el control genético de los cerdos realizando un contrato exclusivo con la firma inglesa National Pig Development Company para el desarrollo de un cerdo “genéticamente perfecto” que fuera fácil de procesar y con un tamaño adecuado. Actualmente, Smithfield posee varias líneas genéticas específicas de cerdos. Conocida como Smithfield Premium Genetics, la compañía comercializa estas líneas bajo la marca Smithfield Lean Generation Pork. En el año 2007 procesó más de 13. 2 millones de estos cerdos.

Posteriormente, Smithfield continuó devorando competidores en las áreas de producción y procesamiento, adquiriendo decenas de empresas. En el año 2000, cuando anunció la compra de Murphy Farms, el segundo productor de puercos en EUA, el procurador general de Iowa, Tom Miller, presentó una demanda contra Smithfield por violar la legislación estatal. La ley prohibía que los procesadores de carne controlaran a los productores para preservar la libertad de empresas, evitar el monopolio y proteger a los consumidores.

Smithfield le dio la vuelta a la ley, adquirió la empresa Murphy Farms y posteriormente, a través de dos iniciativas, reformó la ley que protegía la competencia, a los productores y a los consumidores en Iowa. La adquisición de Murphy Farms convirtió a Smithfield en el mayor productor de puercos en el país.

En 2003, el Departamento de Justicia multó a Smithfield por violar la ley antimonopolio al no informar la compra de la empresa de empacado IBP, por 5.4 millones de dólares. En 2004, el Departamento y la empresa llegaron a un arreglo por 2 millones de dólares. Desde ese momento, el Departamento no ha tomado ninguna otra acción frente a Smithfield.

Nada ha detenido a la empresa. Smithfield anunció en 2006 la adquisición de la segunda productora de puercos, Premium Standard Farms. En 2007, el Departamento de Justicia Antimonopólica concluyó que esa compra no representaba un daño a los intereses de la competencia, los consumidores o los granjeros.

Nota completa en:

http://www.elpoderdelconsumidor.org/el_expediente_de_smithfield.html

El saldo de la inoperancia oficial

JORGE CARRASCO ARAIZAGA

Si bien el gobierno federal consideraba inminente una pandemia de influenza, que acarrearía severos daños a la población y a la economía del país, el brote del virus A (H1N1) dejó al descubierto la inoperancia del gobierno de Felipe Calderón para poner en marcha un plan, elaborado desde el sexenio anterior, con el que México supuestamente estaba preparado para una crisis epidemiológica.

Sin tener la certeza sobre el número de fallecidos y, sobre todo, de las condiciones en que se produjo el contagio que alarmó y semiparalizó al país desde el 23 de abril, la sociedad mexicana se quedó en vilo cuando el gobierno federal anunció las medidas de emergencia previstas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para una pandemia de influenza.

Desde una semana antes, el 16 de abril, debido a un inusitado incremento de los reportes de neumonía en Veracruz y Oaxaca, pero sobre todo en la Ciudad de México, el gobierno mexicano ya había emitido una alerta nacional de salud al organismo de las Naciones Unidas. Incluso, el personal médico del IMSS y del ISSSTE fue alertado entre los días 18 y 19 sobre la contingencia.

El aviso a la OMS confirmó que el Plan Nacional de Preparación y Respuesta ante una Pandemia de Influenza, presentado por México ante el organismo en 2005, sencillamente no se había puesto en marcha porque sólo existe en el papel.

La bolita, a la OMS

Por haber dado esa alerta y por tratarse de un virus nuevo –cuya letalidad es menor que la inicialmente prevista–, el gobierno de Calderón ahora achaca a la OMS la responsabilidad de la propagación del organismo contagioso en el mundo, a pesar de que su gobierno desestimó el potencial del problema incluso en el Programa Nacional de Salud 2007-2012.

La doctora Carmen Soler Claudín, viróloga del Instituto de Investigaciones Biomédicas de la UNAM y jefa de la Unidad de Investigación en Retrovirus Humanos que operó en el Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (Indre) entre 1990 y 2000, asegura que el gobierno mexicano presenta ante la OMS los planes como si se cumplieran.

"Es un engaño. Cuando sucede este tipo de cosas se les cae el teatro. ¿Por qué, si están tan bien los planes, se ha muerto tanta gente y en otros países no?", pregunta la investigadora con 25 años de especialización en VIH, en entrevista telefónica.
http://www.proceso.com.mx/noticias_articulo.php?articulo=68477

Pandemia mediática

J. Jesús Esquivel/ Proceso

WASHINGTON, 10 De Mayo /En México “el virus A/H1N1 no ha provocado ninguna pandemia asesina”, afirma el doctor Marc K. Siegel, especializado en la investigación de la influenza. Y agrega: “Es más peligrosa la epidemia del miedo que se han encargado de propagar el gobierno mexicano y la prensa”.

Siegel, profesor asociado de la Facultad de Medicina de la Universidad de Nueva York, se mantiene en contacto con el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos para el monitoreo internacional del virus A/H1N1. Dice que el gobierno de Felipe Calderón ha manejado “erradamente” ante los medios de comunicación el azote de la inicialmente llamada “influenza porcina”, porque ha sostenido que el virus que propició esta epidemia fue transmitida de un cerdo a un ser humano.

En entrevista telefónica con Proceso, explica: “Es un virus débil y no tan mortal por una simple y sencilla razón: la transmisión de la enfermedad se debilita diariamente porque el virus pierde consistencia conforme se transmite de un ser humano a otro. Por eso las personas que padecen el mal sufren de fiebres moderadas que se pueden controlar y curar con medicinas si se tratan a tiempo”.

El médico, que colabora en más una decena de periódicos y revistas especializadas en temas de salud, sostiene que “el error en México es que el gobierno hace demasiado énfasis en dar conferencias de prensa que luego los medios de comunicación se encargan de exagerar. El resultado de esto es que entre los mexicanos hay una pandemia, pero de miedo”.

El también autor de los libros Falsa alarma: La verdad sobre la epidemia del miedo y Gripe aviar: Todo lo que necesita saber sobre la próxima epidemia, admite que el gobierno mexicano acertó al tomar con seriedad al surgimiento de la fiebre porcina.

“Se le debe reconocer, porque las autoridades de salud aislaron inmediatamente a las primeras personas que registraron los síntomas más claros de la influenza, ordenaron el cierre de escuelas y cancelaron las actividades en lugares públicos. Fue correcta su actuación, pero sólo en este aspecto”, enfatiza Siegel.

—¿Está realmente disminuida la propagación de la influenza en México?

—Sí, el virus está ahora adaptado a los humanos y ha perdido poder. Esta es una regla básica que debe conocer todo epidemiólogo; y es justamente lo que no informa el gobierno de México. Al contrario, con tanta conferencia de prensa que dan desde el presidente (Calderón) hasta el ministro de Salud (José Ángel Córdova), dan la impresión de que no tienen el control de la epidemia. Por lo menos así lo percibo yo, que también soy periodista.


Prevención, no alarmismo


También informa que los epidemiólogos del CDC en Atlanta, Georgia, están concentrados en determinar el lugar exacto donde se originó el brote de influenza A/H1N1. Y como Siegel colabora con el Comité de Finanzas del Senado estadunidense como investigador sobre bioterrorismo, se le pregunta:

—¿Es México el país más sospechoso de ser el origen de ese virus?

—No exactamente. El cerdo enfermo pudo estar en Estados Unidos. La triste realidad es que México fue el foco de la atención internacional y está pagando las consecuencias económicas y sociales por los errores que cometió el gobierno y que ya mencioné. Tanta publicidad no ayuda en nada a la causa.

—Si no es tan mortal esta influenza, ¿por que entonces han muerto más mexicanos que estadunidenses?

—Por dos razones: una, porque los mexicanos están acostumbrados a no atenderse con un médico ante cualquier síntoma de fiebre o de gripe. Este tipo de influenza comienza con una fiebre moderada y los mexicanos que la padecieron y que han muerto dejaron pasar el tiempo, acudieron al doctor cuando ya era demasiado tarde. Con esto no quiero ofender a ningún mexicano.

“Dos: los primeros casos de influenza ‘porcina’ en México se registraron en poblaciones pobres y agrícolas que tienen contacto cercano con el ganado porcino. El virus mutante surgió de un cerdo”.

En su opinión, México está lejos de padecer una expansión de la enfermedad comparable a la pandemia de influenza que se registró en 1918, la cual, según estimaciones oficiales, costó la vida de entre 70 y 100 millones de personas en el mundo.

“Este es un virus moderado y limitado, que ha provocado una preocupación mundial gracias a la obsesión de la prensa y de algunos gobiernos por la manera en que la manejan. Lo que deberían hacer los que se han encargado de exagerar las consecuencias de la influenza ‘porcina’ es prepararse para el futuro”, indica Siegel.

—¿Cuáles son los escenarios previsibles sobre este virus?

—Hay que estar pendientes de su resurgencia ahora que llegue el invierno. No para el caso de México, porque ahí la epidemia ha perdido poder; hay que estar observando de qué forma y con qué nivel de fuerza podría surgir en Australia, Indonesia, los países asiáticos y en Sudamérica.

Las medidas preventivas son la clave para evitar que la resurgencia de la nueva variedad de influenza alcance niveles de pandemia, apunta el especialista, y reitera que las autoridades de salud de todo el mundo deberían ser transparentes al dar a conocer los casos de contagio y precisas al informar sobre el tratamiento médico adecuado para contener la propagación de la enfermedad.

“Los gobiernos –recalca Siegel– pisan un terreno muy resbaloso cuando no son transparentes sobre la verdadera magnitud de una epidemia como la de la influenza ‘porcina’, y aun cuando son los gobiernos los que cometen los errores, y no las autoridades de salud, la culpa siempre recae en los médicos”.


Vacuna factible... y cara


El doctor Marc K. Siegel explica con referencias históricas el hecho de que la influenza A/H1N1 haya atacado principalmente a jóvenes, tanto en México como en Estados Unidos:

“Las víctimas de la fiebre porcina nacieron después de 1957, año en que apareció por primera vez la gripe aviar. La explicación clínica es que toda persona que nace después del azote de un virus nuevo será mas vulnerable al contagio de cualquier enfermedad nueva, proveniente de virus animales”.

Por esa razón, dice, los epidemiólogos del CDC ya trabajan en la elaboración de los anticuerpos necesarios para desarrollar y producir vacunas contra toda clase de influenza.

De hecho, afirma que la transmisión de virus de animales a seres humanos provoca que las enfermedades sean más severas, pero también hace más fácil supervisarlos, como en el caso del A/H1N1.

“Las enfermedades zoonóticas –que se transmiten de los animales a los seres humanos– tienden a registrar microorganismos exóticos con un alto nivel de contagio; pero, como en este caso de la influenza ‘porcina’, esos virus no son tan letales, se pueden controlar y curar fácilmente si los pacientes no se autorrecetan y se atienden a tiempo en un hospital o con un médico”, puntualiza.

No obstante que la propagación de la influenza afecta más a la población de los países pobres, la elaboración y producción de una vacuna contra el virus A/H1N1 sólo estaría al alcance de naciones como Estados Unidos, Gran Bretaña y Austria, entre otras.

El periódico estadunidense The Washington Post publicó el jueves 7 un artículo en el que se cita a funcionarios de la Organización Mundial de la Salud (OMS), quienes admiten que la producción de una vacuna eficaz para contener la epidemia será limitada y que ya está comprometida para los gobiernos de países ricos.

Con una población mundial estimada en 6 mil 700 millones de habitantes, “la capacidad (internacional) para desarrollar una vacuna pandémica es de 2 mil millones de dosis como máximo, y de mil millones de dosis como mínimo”, según las autoridades de la OMS mencionadas por el diario.

“El gobierno de Estados Unidos ya tiene contratos con los laboratorios que tienen la capacidad de producir la vacuna, lo cual le permitiría comprar por lo menos 600 millones de dosis, es decir, casi dos vacunas para cada uno de los 300 millones de estadunidenses”, destaca el rotativo.

Sanofi Pasteur, GlaxoSmithKline y Novartis, laboratorios que tienen la capacidad conjunta para producir el 75% de la vacuna contra la influenza, ya tienen un contrato preexistente con el gobierno de Estados Unidos. Y Baxter Internacional, que tiene una capacidad menor para elaborar un medicamento de esas características, tiene ya firmados acuerdos para vender su producción, en casos de pandemia, a los gobiernos de Austria y Gran Bretaña, entre otros países desarrollados.

http://www.la-verdad.com.mx/principal/index.php?option=com_content&task=view&id=13009&Itemid=168

Los muertos del sistema

MARCELA TURATI

Hay domicilios que no aparecen en el registro oficial de fallecimientos en el Distrito Federal, pero en los que se guarda luto por personas que murieron por enfermedades respiratorias. Proceso entrevistó a familiares y médicos; recorrió hospitales, y se topó con historias que desnudan las debilidades de un sistema de salud colapsado. Un sistema que en algunos casos terminó por darle a la gente un puntapié al abismo.

La muerte por influenza en México tiene el rostro de un subdirector del ISSSTE que estuvo en lista de espera mientras se liberaba una cama, un neumólogo y unos antivirales. El de un paisano que pasó sus últimas horas en una silla, compartiendo el aire y el hombro con otros enfermos en sala de urgencias. El de una joven arquitecta recluida sin diagnóstico junto a pacientes contagiados. El de un niño de cinco años a quien le negaron la vacuna de la influenza invernal porque la enfermera consideró que ya estaba grandecito…
Ellos están registrados en las bitácoras oficiales –sin análisis de laboratorio de por medio– como "muertos por influenza". Tienen nombre, apellido, un porvenir cancelado y familias que les lloran y les rezan un novenario.
Comparten entre sí un historial de diagnósticos errados o tardíos, la peregrinación previa entre clínicas (públicas, privadas o "similares"), el purgatorio en salas de espera, la falta de los fármacos que les hubieran salvado la vida.
Sus muertes forman parte de las 264 registradas del 1 al 26 de abril en la Ciudad de México a causa de "insuficiencias respiratorias agudas" o "neumonías atípicas", lo que no significa que se trate por fuerza de casos de influenza A.
Hasta el 13 de abril, día que murió en Oaxaca la primera mujer por esa variedad de influenza, habían sido registrados 108 fallecimientos por causas respiratorias en la capital. Los siguientes 13 días perecieron muchos más: 156.
Llama la atención que los primeros 21 días de abril fallecieron de neumonías atípicas nueve personas menores de 40 años sin historial de enfermedades, y que del 22 al 26, en sólo cinco días, fallecieron ocho personas jóvenes y, poco antes, sanas.
La estadística oficial a la que este semanario tuvo acceso se corta el domingo 26, tres días después de que fue reconocida oficialmente la epidemia. La muerte inexplicable tocó lo mismo a una empleada de mostrador de 22 años, en Ixtapaluca; a un ayudante de cocina de 26 años de la delegación Álvaro Obregón; a un empleado y un médico treintañeros, respectivamente de Iztapalapa y del Estado de México; que a una ama de casa de Neza, a una arquitecta de 26 años, y un niño de 9, de Tlalpan.
Este es un adelanto del reporte especial que sobre la contigencia sanitaria publica la revista Proceso en su edición 1696 que empezó a circular este domingo 3 de mayo.
http://www.proceso.com.mx/noticias_articulo.php?articulo=68476

Contagiado, guardaespaldas que viajó con Obama a México

J. JESúS ESQUIVEL

WASHINGTON, 30 de abril (apro).- Un integrante del equipo de seguridad del secretario de Energía de Estados Unidos, Steven Chu, resultó contagiado del virus AH1N1 de influenza humana durante su reciente estancia en México.

El guardaespaldas, cuyo nombre no fue revelado, arribó al Distrito Federal el pasado 13 de abril como parte del equipo de avanzada que preparó la logística para la seguridad del presidente Barack Obama durante su visita a México.

"El individuo se ha recuperado y se encuentra bien", declaró Robert Gibbs, el portavoz del presidente Obama, y aclaró que el agente del equipo de seguridad del secretario Chu no tuvo contacto directo con el mandatario estadunidense. "Lo más cerca que estuvo del presidente fue a 1.8 metros de distancia", agregó Gibbs.

Por su parte, el Banco Mundial emitió un comunicado para informar que uno de sus funcionarios que estuvo en México del 13 al 18 de abril, "este miércoles 29 de abril fue preliminarmente diagnosticado con el virus AH1N1".

El portavoz de la Casa Blanca indicó tres familiares del agente de seguridad sufren del virus Influenza tipo A, a raíz del contagio que contrajo en México. "Se les están haciendo las pruebas clínicas para determinar si contrajeron la Influenza AH1N1", acotó Gibbs.

La Casa Blanca explicó que la persona contagiada del virus llegó al Distrito Federal con la avanzada de seguridad el pasado 13 de abril.

Gibbs señaló que este individuo comenzó a sentirse mal el día 16 de abril –fecha de la llegada de Obama a México-- y al día siguiente desarrolló fiebre, por lo que regresó a Estados Unidos el 18 de abril, en un vuelo comercial de la aerolínea United.

De acuerdo con el recuento de los hechos, el individuo acudió al médico el 19 de abril, y luego visitó a su hermano, por lo que se cree que él contagió del virus a su sobrino.

"En los siguientes dos días, el 20 y 21 de abril, este individuo fue a trabajar al Departamento de Energía y viajó en auto con un compañero de trabajo, quien comenzó a desarrollar los síntomas de la influenza, sin embargo, las pruebas subsecuentes que se le hicieron dieron un resultado negativo", subrayó Gibbs.

El vocero de Obama agregó que el 20 y 21 de abril, la esposa e hijo del individuo infectado en México, también comenzaron a desarrollar síntomas de gripe, por lo que inmediatamente fueron a un hospital, donde después de hacerles los estudios necesarios fueron dados de alta.

Como residentes del condado de Anne Arundel, en el estado de Maryland –suburbio de la capital estadunidense--, los familiares del individuo tuvieron que regresar al hospital para nuevos análisis, y el pasado 28 de abril, "la esposa, hijo y sobrino dieron como probablemente positivo en la prueba que se les realizó del virus AH1N1", añadió el vocero presidencial.

La Casa Blanca aclaró que para garantizar la seguridad física y de salud de todas las personas que viajaron con Obama a México, se enviaron especimenes al Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) para determinar la naturaleza del problema.

"El secretario Chu no ha experimentado ningún síntoma porque él es asintomático y no se ha sometido a pruebas ni lo hará. Es el mismo caso con el presidente, quien no ha experimentado síntomas y los médicos no ven la necesidad de hacerle pruebas", explicó el portavoz de la Casa Blanca.

El gobierno de Obama insistió en que la presidencia de México ha sido "muy transparente" en términos de proporcionarles la información sobre el problema del virus AH1N1 durante la visita del mandatario estadunidense a Calderon, y pese a este incidente del integrante del equipo de seguridad de Chu, no tienen por qué dudar de lo que les ha informado las autoridades mexicanas.

En cumplimiento con las recomendaciones que hizo esta semana el presidente Obama como medidas preventivas ante la epidemia del virus AH1N1, y ante el creciente número de casos reportados con este enfermedad, que hasta este jueves 30 de abril ya sumaba 109 víctimas en Estados Unidos, varias escuelas públicas ordenaron la cancelación de sus actividades, por lo que 169 mil estudiantes no están asistiendo a clases.
http://www.proceso.com.mx/noticias_articulo.php?articulo=68408

De La Gloria al infierno

JOSé GIL OLMOS

MÉXICO, DF, 8 de mayo (apro).- La Gloria es un pequeño pueblo de Veracruz que hasta hace unas semanas pocas personas en el país y en el mundo sabían de su existencia. Sin embargo, a partir de la sospecha de que ahí pudo haber brotado la pandemia del virus de "influenza porcina" --que por razones comerciales 'mutó' a virus de "influenza humana"--, su historia cambió, como lo hace el viento, y su nombre glorificado fue tomado como una maldición, como la cuna de la nueva peste que hasta hace unos días amenazaba la existencia humana en los albores del siglo XXI.

Hoy que el AH1N1 o virus de influenza humana casi desaparece de los medios por orden presidencial, vale la pena recuperar la historia de este pueblo, una comunidad de mitos, como es el mexicano, que llegó a ser el centro de atención mundial.

En un principio, la noticia que apareció en los diarios locales desde febrero, sobre una comunidad de la región de Perote, Veracruz, que estaba siendo azotada por los aires hediondos de una granja criadora de puercos, provocando que la gente se enfermara de una rara fiebre que los llevaba hasta la muerte, se perdió en la mar de noticias inundadas por el narcotráfico.

Pero cuando el presidente Felipe Calderón apareció casi a la medianoche del jueves 23 de abril reconociendo la existencia de una nueva cepa del virus de la influenza, la historia de La Gloria comenzó a escribirse con letras rojas y amarillas, pues al día siguiente muchos reporteros locales, nacionales e internacionales, que antes venían a buscar los muertos de la guerra contra el narcotráfico, ahora voltearon hacia la comunidad veracruzana, tratando de encontrar en sus tierras el punto de partida de la pandemia, algo que hasta hora pone en duda el virólogo mexicano Carlos Arias, uno de los más reconocidos en el país.

Como ha ocurrido en otros pasajes históricos del mundo que han causado heridas sociales, la comunidad de La Gloria ha cobrado importancia sin que lo buscara, de manera completamente accidental, pues si el virus de influenza porcina no se hubiera presentado en México, sino en China o en cualquier otro país, su nombre jamás hubiera traspasado las fronteras de esta zona árida en la que los ventiscas forman nubes de tierra que cubren por instantes el cielo.

Pero siendo justos, La Gloria ya había empezado su peregrinar en los medios de comunicación años antes, desde el 2004 cuando iniciaron las denuncias de contaminación de los mantos freáticos y el aire, en contra de la empresa Granjas Carroll de México SA (que pertenece en 50% a la firma estadunidense Smithfield Foods Inc), la cual fue instalada en 1994 en esta zona que colinda con Puebla, luego que en Virgina, su sede, también fuera denunciada y expulsada por ser un foco contaminante desde 1985.

La gente de la zona en la que colindan Puebla y Veracruz, campesinos empobrecidos, protestaron por la instalación de esta granja, alegando que los restos de sus 500 mil cerdos contaminaban la tierra, el aire y el agua.

Sus voces fueron acalladas por las denuncias penales que presentaron los dueños de la granja, quienes alegaron difamación, así como por la indolencia cómplice del gobernador priista Fidel Herrera, que eludió una y otra vez se manchara la imagen de esta empresa trasnacional de la que al parecer recibió apoyo en su campaña electoral.

Pero las protestas volvieron a avivarse cuando en marzo de este año se registraron los primeros casos de la extraña gripe que, en pocos días, se había extendido por las arenosas calles contagiando a mil 300 personas, de las que la tercera parte registraba severas infecciones respiratorias, fiebre, tos y otros síntomas similares a las de la influenza humana.

El contagio fue tan severo que la Organización Mundial de la Salud (OMS) mandó de inmediato al gobierno mexicano un informe sobre la presencia de este fenómeno atípico de enfermedades respiratorias en plena primavera, a lo cual se respondió de manera oficial que el brote "no era grave".

A partir de entonces, pero sobre todo cuando la noche del 23 de abril se reconoció oficialmente la presencia de la pandemia de la nueva cepa de influenza en el Distrito Federal y otras entidades, y luego en Estados Unidos, el nombre de La Gloria comenzó a mencionarse hasta la saciedad en el ciberespacio, señalándola como la "cuna del virus".

Así, la comunidad fue estigmatizada en todo el mundo y sus familias fueron presas de una mala fama, como las portadoras de la nueva influenza a la que llegaron a comparar con la "gripe española" de principios del siglo pasado, que cobró la vida de millones de personas en todo el mundo.

Los rostros morenos curtidos por el sol y la tierra de los habitantes de La Gloria fueron entonces registrados por las cámaras fotográficas y de televisión de los reporteros que en caravana llegaban hasta ella para dar una imagen de los primeros infectados. ¿Cuantos ojos nos los vieron sin que ellos se dieran cuenta? Muchos, tal vez millones.

Edgar Hernández, de apenas cinco años, era el más buscado de todos los que habían padecido la rara gripe, pues se había comprobado que a pesar de que tuvo el virus había sanado con apenas un tratamiento de analgésicos y un antibiótico que le recetaron en el centro médico de la comunidad.

Para muchos era el "paciente cero", el punto de partida, el origen, la génesis de esta pandemia, "el milagro" que el mundo tendría que conocer, pues del febril infierno de la influenza había regresado a su casa en La Gloria sólo con paracetamol y amoxicilina, algo que hoy pone en tela de juicio el virólogo Carlos Arias, pues dice que aún faltan exámenes científicos que corroboren que fue infectado por ese virus.

Durante varios días los ojos del mundo globalizado de la informática se posaron en la pequeña comunidad veracruzana y, en cuestión de segundos, la conocieron en Europa, Asia, África y América.

Pero no como sus habitantes hubieran querido, por algún milagro que trajera el progreso y el bienestar tantas veces reclamado, sino como la fuente de la mayor amenaza viral de los últimos años que ha cancelado actividades en el Distrito Federal, alarma en Estados Unidos, Canadá, Europa y Asia, cancelación de vuelos y la estigmatización internacional de los mexicanos.

Así, temerosos, de una día a otro los habitantes de este pueblo se encerraron en sus casas, dejaron de trabajar o de andar por las calles de la comunidad y pasaron de la gloria al infierno, como si les hubiera caído la maldición de la peste bíblica del Apocalipsis.

Pero no contaban con la destreza política del gobernador Fidel Herrera que, raudo, sacó dinero de su bolsillo, mandó a pintar las casas, a pavimentar algunas calles y a vaticinarles a los habitantes que él los rescataría del infierno y de su mano los llevaría de nuevo a la gloria, escribiendo así una nueva historia surrealista de la política mexicana.
http://www.proceso.com.mx/opinion_articulo.php?articulo=68636

Epidemia del miedo

Jorge Camil
Los burócratas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) son como el pollito que predecía el fin del mundo: ¡se va a caer el cielo!, repetía sin cesar, y el cielo permanecía inmutable. Hoy la moraleja se utiliza para describir a quienes se aferran a la creencia de que algún desastre imaginario es inminente. Los hay pesimistas de todos colores; desde los que predicen el temblor que separará a California del territorio continental, o a México de Centroamérica, hasta quienes aseguran que pronto nos eliminará una hecatombe nuclear.

Los profetas del calentamiento global tienen también sus versiones, igualmente sombrías: el hundimiento de Manhattan y la desaparición de los Países Bajos, para empezar. (Todos ellos harían bien en recordar la suerte de Saddam Hussein, que fue ahorcado tras predecir que respondería a la invasión militar de George W. Bush con la madre de todas las guerras.) Los burócratas de la OMS tienen décadas prediciendo la madre de todas las pandemias, y como principal argumento esgrimen invariablemente la influenza española que ocurrió después de la Primera Guerra Mundial en 1918, una catástrofe tan antigua que se convirtió en leyenda, y que según los más recatados mató a 50 millones y, según los alarmistas, a casi 100.

En los recientes años estos mismos alarmistas han asegurado, con esa certeza de sabelotodo que caracteriza a los funcionarios internacionales, que la influenza del SARS (síndrome respiratorio agudo y severo, por sus siglas en inglés) y la gripe aviar serían respectivamente las pandemias que exterminarían a la humanidad. Y nada. Seguimos como si nada. Pero hace solamente tres semanas volvieron por sus fueros para presentar un bicho desconocido, el virus porcino. Este, aseguraron, sería finalmente el flagelo que acabaría con la humanidad. Pero una vez que los atemorizados mexicanos nos refugiamos en nuestros hogares para escuchar al secretario de Salud, y ocasionalmente al Presidente, los chicos de la OMS continuaron elevando el nivel de alerta epidemiológica (y el de la presión arterial de los mexicanos) hasta llegar a casi el nivel de pandemia. Después, como siempre, se disculparon. ¡Ya vendrá otra! Y, como despedida, rebautizaron la vulgar cepa porcina con el respetable nombre científico de virus A/H1N1.

Durante la contingencia, gobierno y ciudadanos nos enfrascamos en ese juego en el que alguien te pide que pienses un número, le añadas 100, lo multipliques por dos y le quites el número que pensaste. En la guerra de las cifras cada día teníamos información menos confiable, y ni idea de cómo, cuándo y dónde se inició el brote, ni de quién o quiénes convencieron al gobierno para dar la voz de alarma. Fue cuando la pandemia mexicana soltó su carga mortal: una vorágine de especulación e información mediática contradictoria, en la que aparecían cifras tan alarmantes como incongruentes; gobernadores que ocultaban o maquillaban las cifras y muertos anónimos de quienes nunca se revelaron nombres, ocupaciones, circunstancias y fechas en las que ocurrió el contagio o el deceso.

Una ciudad atemorizada se convirtió en escenario de ciencia ficción, primero nublada de tapabocas azules y después convertida en pueblo fantasma. Quedamos a merced de los medios locales, y en manos de un gobierno que presentaba y comentaba información confusa, que paulatinamente comenzaron a contradecir los medios extranjeros y algunos expertos en otras partes del mundo.

Elisabeth Rosenthal, doctora y columnista de The New York Times, que cubrió la influenza de SARS y la gripe aviar en Asia, se reía de quienes aparecían haciendo deporte con tapabocas bajo los rayos del sol y al aire libre (porque los virus se mueren al contacto con el sol). Concluyó con tres recomendaciones sensatas y tranquilizantes: lavarse las manos, evitar el contacto con objetos de uso común y usar tapabocas únicamente en lugares cerrados.

En medio del terror que infundían el gobierno y nuestros medios de comunicación, fue reconfortante leer en Fox Forum, el 25 de abril de 2009, el artículo del doctor Marc Siegel, The most powerful virus is fear, not flu (El virus más poderoso es el miedo, no la influenza). Siegel, un prestigiado epidemiólogo, es autor de dos libros sobre el tema: The Next Pandemic: bird flu or fear (La próxima pandemia: gripe aviar o miedo) y False alarm: the truth about the epidemic of fear (Falsa alarma: la verdad sobre la epidemia del miedo). En su artículo, Siegel afirmó que la influenza porcina no es el asesino que pensamos, que pierde potencia al transmitirse entre seres humanos, y no es tan contagiosa como se afirma. ¿Quién asustó a quién y quién inició la desbandada? Es preciso saberlo, porque a medida que volvemos a la normalidad más mexicanos nos preguntamos: ¿hubo negligencia? ¿Faltó liderazgo? ¿Intervinieron intereses políticos? ¿Quién desató la histeria? ¿A quién atribuirle la debacle económica, las pérdidas millonarias, la ruina del turismo, las relaciones diplomáticas dañadas y la crisis de confianza que resultaron más virulentas que el A/H1N1?

http://www.jornada.unam.mx/2009/05/11/index.php?section=opinion&article=023a2pol

Cuna de la influenza patógena

Por Alejandro Nadal
El capital siempre ha codiciado someter la producción agrícola y pecuaria a su lógica de valorización. En la industria pecuaria, los grandes rastros y mataderos de ganado son un ejemplo de una línea de ensamble, pero al revés. En lugar de ir armando un producto final, a la res sacrificada se le va desensamblando por etapas. Pero la mejor imitación de procesos industriales en la producción pecuaria se da en los lotes de producción de ganado pecuario en condiciones estabulares y en las llamadas granjas porcícolas y avícolas. El hacinamiento y el afán de rentabilidad rápida han conducido a uno de los criaderos de agentes patógenos más peligrosos del mundo.

Ahora que la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Centro de Prevención y Control de Enfermedades estadunidense declaran que al virus A(H1N1) no se le puede contener, y que lo único que queda es mitigar los daños, habría que preguntarles por qué toleraron durante décadas la creación de este tipo de establecimientos. Su fallida estrategia anti-epidemia ha quedado al descubierto. Y tiene la palabra complicidad escrita por todas partes.

Surgen dos preguntas clave. Primero, ¿qué hace tan virulento al A(H1N1)? Segundo, ¿por qué es especialmente mortífero entre adultos jóvenes? Las respuestas apuntan a las industrias porcícola y avícola.

La historia comienza con la confirmación por parte del gobierno mexicano de que un niño estuvo infectado con el virus A(H1N1) que ya provocó 150 muertes en México. El niño se infectó en marzo durante un brote de enfermedades respiratorias que afectó a 400 personas en el poblado La Gloria, cercano a Perote, Veracruz.

Dos criaturas perecieron durante el episodio e inicialmente el gobierno estatal indicó que se trató de infecciones bacterianas. Para el 6 de abril ya se había dado la alerta de una extraña enfermedad respiratoria y se registraron niveles muy altos de infección en La Gloria. Se estableció un cordón sanitario, pero no se dio la alerta sobre un posible brote de influenza. La responsabilidad penal de las más altas autoridades sanitarias está comprometida en este asunto. ¿Será que no se quería poner en riesgo la visita de Obama a México el 16 de abril? Revisen las fechas. Es sólo una hipótesis.

Más allá del engaño y la lenta reacción de las autoridades (siempre incompetentes y corruptas), surge la pregunta de por qué en esa zona. Veamos algunos indicios que apuntan en dirección de las instalaciones de la empresa Granjas Carroll, subsidiaria de Smithfield, la principal productora porcícola del mundo.

El virus A(H1N1) parece ser más virulento en adultos sanos de entre 20-40 años. Una vieja hipótesis entre los epidemiólogos es que, en estos casos, un sistema inmunológico sano y fuerte se convierte en desventaja. Una explicación es que cuando hay infección por influenza patógena, los vasos sanguíneos en los pulmones se hacen porosos y una proteína vinculada a la coagulación de la sangre se introduce en los alvéolos pulmonares. La respuesta desesperada del sistema inmunológico conduce a un edema pulmonar y acelera el desenlace fatal. Así, los pacientes con el sistema inmunológico más fuerte son los primeros en sucumbir.

Un virus patógeno utiliza al organismo anfitrión para transmitirse a otro organismo. Si lo mata antes de tiempo, queda aislado y no puede reproducirse. En la evolución de una cepa viral, se mantiene un equilibrio entre nivel de virulencia y la tasa de transmisión (de un anfitrión a otro). Cuando la transmisión es más rápida, la cepa aumenta su virulencia, matando al anfitrión más rápidamente.

Los mecanismos que promueven las mutaciones virales que conducen a mayor virulencia y rapidez de transmisión están presentes en la producción pecuaria, porcina y avícola en concentraciones industriales. El hacinamiento, la alimentación industrializada e inyecciones masivas de antibióticos y suplementos hormonales (para el rápido crecimiento), son excelentes promotores de una evolución que conduce a cepas patógenas virulentas. El hacinamiento y los débiles sistemas inmunológicos de cerdos y aves producidos en estas condiciones son propicios para generar tasas de transmisión muy rápidas. La acumulación de desechos es desde luego un foco de contaminación con graves riesgos para la salud humana y la integridad de los ecosistemas. La crueldad con los animales en estos centros productivos no es un problema menor. La cereza del pastel es la débil variabilidad genética en la población concentrada en estas granjas.

Bajo estas condiciones, el reemplazo periódico de la población de cerdos y aves provee nuevos lotes de anfitriones y favorece la evolución de cepas patógenas. Y si el reemplazo se acelera para aumentar rentabilidad (por ejemplo, pollos antes procesados en dos meses hoy lo son en 40 días), el ciclo viral se acelera porque aumenta la presión para que el virus alcance más rápido la fase de transmisión a otro organismo. La intensidad de virulencia aumenta proporcionalmente.

Al buscar cerrar lo que Marx llama los poros del proceso de valorización del capital, la gran industria porcícola y aviaria ha puesto en pie un sistema generador de cepas patógenas de fiebre porcina y avícola. Esto es lo que explica la aparición de una red filogenética de influenzas que afectan al ser humano precisamente cuando se globaliza el modelo industrial de producción avícola. Esta epidemia es prueba del fracaso de un modelo de producción y consumo que debemos reemplazar antes de que sea tarde.

http://www.jornada.unam.mx/2009/04/29/index.php?section=opinion&article=046a1eco